Para una gestión integral y eficiente debemos de serlo primero en prevención, optimización y sostenibilidad:
- Preventivos: las soluciones tomadas con prisas y a última hora nos obliga a soluciones erróneas, caras y que complican los procesos. (La Ley de Murphy no existe si uno no quiere.)
- Óptimos: optimizamos la instalación, medimos y corregimos cada desviación para que el tratamiento y la gestión sean estables, eficientes y económicos.
- Sostenibles: procurando usar al máximo los recursos existentes y los mínimos costes.